Una confusión frecuente es pensar que el matcha no tiene cafeína, o que tiene muy poca. Sí tiene, y como bebes la hoja completa en lugar de una infusión, obtienes más de la que sacarías de la misma cantidad de hoja de té verde en agua.
Cuánta cafeína, en la práctica
La cantidad varía según la cosecha, la cantidad de polvo y cómo lo prepares, así que cualquier cifra exacta es engañosa. Como referencia general, una taza de matcha preparada al estilo tradicional suele quedar por debajo de un espresso doble y por encima de un té verde infusionado.
La L-teanina
El matcha contiene además L-teanina, un aminoácido que abunda en las hojas cultivadas a la sombra. Es también responsable de buena parte del umami.
Quienes toman ambas bebidas suelen describir el efecto del matcha como más parejo: sin el pico pronunciado y la caída posterior que asocian al café. Es una diferencia de experiencia bien documentada por quienes lo consumen, y conviene entenderla como eso.
Qué esperar
Si vienes del café y esperas el mismo golpe inmediato, el matcha te va a parecer suave al principio. La comparación justa no es de intensidad sino de forma: uno sube rápido, el otro sostiene.
Y como cualquier bebida con cafeína, la sensibilidad es personal. Si te afecta el café por la tarde, es razonable esperar que el matcha también.
